Atlético Junior afronta la Superliga con el rótulo de favorito tras consagrarse campeón del segundo semestre de la Liga BetPlay 2025. El equipo barranquillero llega con la moral en alto, respaldado por un sólido funcionamiento colectivo, buen volumen ofensivo y un equilibrio táctico que le permitió alcanzar el título con autoridad.
Bajo la conducción de Alfredo Arias, Junior ha consolidado una idea clara de juego: orden defensivo, intensidad en el mediocampo y aprovechamiento máximo de su fortaleza como local en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez. La continuidad del cuerpo técnico ha sido clave para sostener la regularidad y la confianza del grupo.
En cuanto al plantel, el conjunto rojiblanco reforzó su nómina con nombres que aportan variantes y profundidad, como Jannenson Sarmiento y Kevin Pérez, quienes amplían las opciones ofensivas. Además, la posible llegada de Luis Fernando Muriel ilusiona a la afición, ya que significaría un salto de calidad en ataque si se concreta su fichaje. A esto se suma una base sólida de jugadores locales que combinan experiencia y juventud.
Entre las principales fortalezas de Junior destaca su alto rendimiento ofensivo en casa, donde suele generar múltiples ocasiones de gol. Sin embargo, como punto a corregir aparece la falta de claridad en algunos partidos fuera de Barranquilla, especialmente ante rivales que plantean defensas cerradas.
Por su parte, Independiente Santa Fe llega a la Superliga como campeón del primer semestre de 2025 y con el incentivo adicional de su clasificación a la Copa Libertadores 2026. El equipo dirigido por Pablo Repetto se caracteriza por su experiencia, orden táctico y capacidad para competir en instancias decisivas.
Los cardenales reforzaron su ataque con los extranjeros Franco Fagúndez y Nahuel Bustos, mientras que Kilian Toscano se sumó al mediocampo en condición de préstamo. Santa Fe, además, cuenta con un historial favorable frente a Junior, lo que le da confianza para encarar la serie, aunque su promedio goleador reciente ha sido inferior al del conjunto barranquillero.
Las estadísticas anticipan un duelo parejo y con goles. En los enfrentamientos recientes entre ambos, el marcador ha superado con frecuencia el 1.5, reflejando partidos abiertos y disputados.
Junior parte con una ligera ventaja por su actualidad, localía y confianza de campeón. Santa Fe, sin embargo, tiene argumentos tácticos, experiencia e historia para pelear la serie hasta el final. Todo apunta a una definición cerrada, donde los detalles y el rendimiento en casa pueden marcar la diferencia.
